Cómo proteger tus articulaciones del frío: Consejos para evitar lesiones 

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Cómo proteger tus articulaciones del frío: Consejos para evitar lesiones 

Estrenamos nueva estación. El invierno ha llegado al hemisferio norte y con él ha traído también su habitual descenso de las temperaturas, los casos de enfermedades respiratorias se disparan y hace acto de presencia ese frío que conocemos popularmente como aquel “que te cala hasta los huesos”. Esto último es más bien efecto de la humedad en las zonas cercanas a mares y ríos, pero es una realidad que durante las épocas de frío las articulaciones se resienten. Por eso desde ICATME hemos elaborado una guía de consejos para evitar lesiones y proteger tus articulaciones en invierno.

¿Por qué el frío afecta a las articulaciones?

El descenso de las temperaturas provoca una menor lubricación articular y por lo tanto, mayor rigidez. Además, la vasoconstricción en los músculos por el frío  (estrechamiento de los vasos sanguíneos por la contracción de los músculos en sus paredes, lo que reduce el flujo sanguíneo) puede aumentar el riesgo de lesiones porque los músculos son menos elásticos. A todo esto hay que sumar el incremento de la sensibilidad en personas que padecen artrosis o tienen lesiones previas.

Cómo proteger las articulaciones del frío para evitar lesiones

Para proteger las articulaciones del frío no basta con abrigarse más. De hecho, esta es solo una de las recomendaciones a las que deben sumarse algunos ejercicios para mantener la movilidad y una buena hidratación y dieta saludable. Toma nota de nuestros consejos y evita las lesiones:

  • Promover la movilidad articular (cuello, hombros, cadera, rodillas, tobillos).
  • Activación muscular.
  • Pequeños estiramientos dinámicos.
  • Ropa adecuada y protección localizada (usar capas térmicas y cubrir especialmente rodillas, codos y manos). Los tejidos más recomendados son la lana merino y todos aquellos que sean térmicos y compresivos.
  • Utilizar rodilleras, coderas o manguitos si ya existe una molestia previa o para deportes de impacto.
  • Mantener los pies calientes (plantillas térmicas y calcetines gruesos).
  • Buena hidratación y nutrición en invierno. Especialmente de alimentos antiinflamatorios como la cúrcuma, el jengibre, el pescado azul y los frutos secos.
  • Adaptar la actividad física al frío. Se recomienda elegir los horarios menos fríos como el mediodía o primera hora de la tarde. También hay que llevar la equipación necesaria, sobre todo si se practica deporte al aire libre:  Abrigo cortavientos, proteger extremidades y evitar suelos congelados. Además, se deberían evitar los cambios bruscos de ritmo en la práctica.
  • Duchas templadas pero no muy calientes para evitar inflamación excesiva tras el ejercicio físico. Uso de calor local suave en articulaciones rígidas y estiramientos estáticos ligeros después de la actividad son otras de las recomendaciones.
  • Controlar el descanso y el estrés. Es importante dormir bien para reducir  la inflamación sistémica. Y por otro lado, conocer que la tensión muscular generada por el estrés afecta a las articulaciones volviéndolas más rígidas.

Para cualquier otra molestia no relacionada con el frío, puede pedir cita con uno de nuestros especialistas en ICATME, un centro especializado en el cuidado de los huesos y las articulaciones.

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