UNIDAD DE MANO Y CODO

UNIDAD DE MANO Y CODO

La cirugía de la mano y codo ha evolucionado en los últimos años con la introducción de nuevas tecnologías con cirugía mínima invasiva, acompañada de técnicas de injertos y microcirugía.

¿QUÉ OFRECEMOS?

CIRUGÍA MÍNIMAMENTE INVASIVA
Técnica quirúrgica que se realiza por medio de pequeñas incisiones (una o varias) quirúrgicas, con el objetivo de minimizar la agresividad del procedimiento.

Utilizamos, innovamos y promovemos la cirugía mínimamente invasiva desde hace más de 10 años, en todas aquellas patologías susceptibles de ser tratadas mediante estas técnicas dado que además de ser una técnica menos invasiva/agresiva, reduce el dolor postoperatorio porque reduce la inflamación quirúrgica, reduce el tiempo de recuperación y provoca menos cicatrización/adhesión que la cirugía convencional. Existen diferentes tipos de técnicas mínimamente invasivas como: Cirugía percutánea, Cirugía artroscópica, Cirugía endoscópica.

MICROCIRUGÍA
Técnica quirúrgica en la que mediante un microscopio quirúrgico es posible reparar nervios y vasos sanguíneos de pequeño calibre (menores a 1 mm). Esta técnica permite tratar lesiones de nervios y vasos sanguíneos, o reconstruir defectos óseos o de piel, malformaciones, reimplantes de partes del cuerpo amputadas a consecuencia de un accidente, lesiones del plexo braquial o también se utiliza en trasplantes.

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TRAUMATOLOGÍA EN MEDICINA DEPORTIVA DE EXTREMIDADES SUPERIORES
Disponemos de una amplia experiencia en las lesiones de mano y codo por la práctica deportiva:  ofrecemos soluciones a todas aquellas necesidades desde una visión multidisciplinar que abarca el área traumatológica cualquier lesión o traumatismo, sea diagnosticada y tratada de forma personalizada para que nuestros pacientes, puedan retomar su actividad física a la mayor brevedad posible y en las mejores condicionessin poner en riesgo su salud.

MANO CONGÉNITA PEDIÁTRICA
Las anomalías congénitas son deformidades que están presentes al nacer. Su etiología, en el caso de las alteraciones de la mano, es variada y puede producirse de manera espontánea o tener un origen genético

En un recién nacido, cualquier tipo de deformidad puede convertirse en un desafío, sobre todo cuando es incapacitante para su desarrollo funcional, escolar y social, lo que genera un fuerte impacto psicológico en el niño y en sus padres.

En el siguiente enlace puede acceder a la información de esta unidad: icatma.es

Reconstrucción de segmentos óseos

Las pérdidas de segmentos de hueso pueden ocurrir por diferentes motivos; más frecuentemente por la resección-extirpación de un tumor maligno, tras fracturas graves, infecciones o pseudoartrosis (no consolidación ósea).

Ocasionalmente, un pequeño porcentaje de las fracturas evoluciona de un modo desfavorable hacia la pseudoartrosis. De éstas, la mayoría se consolidan aplicando métodos convencionales (injerto y síntesis rígida) pero existe un grupo de pseudoartrosis que por distintas causas no curan a pesar de este tipo de tratamiento. Se define como pseudoartrosis recalcitrante, aquélla que no se consolida tras tres o más intervenciones, si bien no existe un consenso sobre el número exacto de intentos quirúrgicos necesarios para ser considerada como tal. Así mismo, se han definido una serie de factores de mal pronóstico (infección, traumatismo de alta energía, fractura abierta y pérdida de cobertura) cuya coexistencia aumenta las posibilidades de que la fractura no cure.

Cuando se interviene una pseudoartrosis recalcitrante, el cirujano debe enfrentarse a la necesidad de cambiar el material de osteosíntesis y, posiblemente, corregir una deformidad, lo que deteriorará aún más la vascularización local ya dañada previamente. Ante esta situación, el tratamiento debería ir acompañado de un gesto adicional, distinto a los practicados con anterioridad, fundamentalmente encaminado a mejorar las condiciones vasculares locales. Los colgajos libres permiten traer tejido sano a un área desvascularizada. La ventaja de transferir un hueso vascularizado, es que se une con la misma velocidad del hueso normal, como lo haría una fractura. Además su tamaño se adapta a las necesidades de la carga. Por ejemplo, un peroné vascularizado colocado en la tíbia aumentará de tamaño hasta poder soportar las cargas necesarias en la extremidad.

Transferencia de peroné vascularizado

La transferencia del peroné vascularizado es la técnica más utilizada para reconstruir los defectos grandes de los huesos largos. Es la técnica ideal cuando la causa es una infección del hueso o una pseudoartrosis (no consolidación en clavícula, húmero, radio o cúbito…

En la extremidad inferior, debido a las grandes cargas que soporta, es mejor combinar varias técnicas quirúrgicas. De lo contrario, el paciente no podrá realizar carga normal durante meses y deberá usar muletas. Una opción no microquirúrgica ni biológica, es la sustitución del hueso por hueso de banco de tejidos (de donante humano cadáver) que es un hueso desvitalizado y preservado en congelador (Aloinjerto estructural criopreservado). Con esta técnica se consigue estabilidad rápida del hueso pero, al tener una baja tasa de integración en el organismo, presenta multiples complicaciones en el futuro.

Pseudoartrosis de escafoides

Las fracturas de escafoides representan un 70% de los huesos del carpo, de las que aproximadamente un 10% evolucionan a pseudoartrosis de escafoides, aunque este porcentaje se eleva hasta más del 50% dependiendo del trazo de fractura. En ocasiones, la fractura del escafoides no se puede detectar ya que puede confundirse con un simple esguince de la muñeca. Lamentablemente cuando se produce la fractura el paciente solo tiene un pequeño dolor y no se puede saber con certeza si existe o no una fractura de escafoides.

El tratamiento de la pseudoartrosis del escafoides se ha venido efectuando convencionalmente mediante aporte de autoinjerto óseo, siguiendo la técnica denominada Matti-Russe, sometida a numerosas modificaciones, obteniéndose unos resultados aceptables al coste de una prolongada inmovilización. La utilización más reciente de injertos cortico-esponjosos en cuña, fijados mediante osteosíntesis a compresión, ha supuesto un notable avance al permitir no sólo la corrección de las deformidades presentes en las pseudoartrosis más evolucionadas, sino también el acortamiento del período de inmovilización. Sin embargo, la consolidación no siempre llega a conseguirse con estas técnicas y cuando la pseudoartrosis del escafoides se acompaña de una necrosis del fragmento proximal, ninguna de ellas ofrece resultados satisfactorios.

La idea de tratar la pseudoartrosis con hueso vivo, manteniendo su aporte vascular en todo momento, resulta particularmente atractiva ya que cabe esperar una aceleración del proceso de consolidación. Al disponer el injerto de vascularización propia, podría utilizarse en entornos desfavorables como son los casos ya intervenidos o con necrosis del polo proximal.

Los colgajos vascularizados oseos destacan por la alta capacidad osteogénica, osteoinductiva y osteoblástica. Gracias a su elasticidad, permite cubrir con facilidad parte del foco de pseudoartrosis.

Reimplantes y revascularizaciones

Cuando una parte de un miembro es amputado o sus vasos sanguíneos son interrumpidos es preciso restaurar la vascularización mediante el reimplante o revascularización, respectivamente.

En las amputaciones de los dedos las indicaciones de reimplantar son cuando afecta el pulgar, multiples dedos o un único dedo con lesión distal a la articulación interfalángica distal.
En las amputaciones más proximales, de mano o pié hacia la raíz de la extremidad, si las condiciones de los tejidos lo permiten, el reimplante está indicado. Los resultados del reimplante serán mejor que los del uso de una prótesis tras la amputación.

Cobertura de pérdidas de piel

Las pérdidas de piel se pueden ser debidas a múltiples causas (traumatismos, infecciones, quemaduras, tumores, …). Cuando tejidos “nobles” (nervios, vasos sanguíneos, hueso sin periostio, tendón sin peritenon) quedan expuestos, no podemos utilizar injertos simples de piel, necesitamos colocar un tejido vascularizado. El colgajo puede ser de piel o de músculo, que encima será recubierto por un injerto de piel.

    Doctores

  • Dr. S. Barrera

    Cirujano ortopédico y traumatólogo

    Director Adjunto de la Unidad

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  • Dr. Sergi Alabau

    Médico

    Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

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  • Dr. G. Méndez

    Médico

    Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

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  • Dr. T. Muñoz

    Médico Adjunto

    Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

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